1. Define el encargo antes de generar

Redacta un encargo con público, propósito, destino, fuentes permitidas y afirmaciones que necesitan verificación. Especifica lo que el texto no debe insinuar: clientes inventados, resultados garantizados, comparaciones sin respaldo o funciones que el producto no ofrece. Excluye información confidencial salvo que su uso esté autorizado y sea adecuado para la herramienta. Pide que la incertidumbre quede visible. Un borrador útil puede señalar una pregunta pendiente; una respuesta inventada y pulida resulta más difícil de detectar. El encargo debe identificar a la persona responsable de decidir si el trabajo está listo, además de quien inició la generación.

2. Contrasta las afirmaciones con pruebas originales

Crea un registro sencillo de afirmaciones durante la revisión. Copia cada afirmación factual, añade su fuente, identifica el pasaje pertinente y marca si está respaldada, necesita matices o debe eliminarse. Abre la fuente en lugar de confiar en una cita generada. Comprueba fechas, definiciones y si la afirmación corresponde al mismo producto o población. Google fomenta contenido útil pensado para las personas, un objetivo editorial más sólido que producir volumen por sí mismo. La revisión también debe comprobar si el borrador responde realmente a la pregunta del lector y si existe el siguiente paso prometido.

3. Define decisiones y vías de consulta

Separa revisión factual, editorial y autorización de publicación cuando la importancia lo justifique. La primera comprueba pruebas y exactitud del producto. La segunda revisa claridad, accesibilidad, tono y adecuación al público. La persona que autoriza verifica las aprobaciones y el destino final. En equipos pequeños, alguien puede asumir varias funciones, pero todas las comprobaciones siguen siendo necesarias. Define motivos para detener la publicación: un testimonio no verificado, derechos de imagen inciertos o una afirmación sensible pendiente. Consulta las cuestiones especializadas con una persona cualificada, sin pedir a un modelo generalista que las resuelva. Registra la decisión y la versión revisada.

4. Revisa lo publicado y aprende

Aprobar un borrador no verifica la página publicada. Comprueba encabezados, enlaces, descripciones de imágenes, lectura en móvil y la acción prevista después de publicar. Las comprobaciones preliminares de accesibilidad de W3C son un punto de partida, no una evaluación completa. Mantén una vía de corrección y registra errores repetidos para mejorar el siguiente encargo. El marco de gestión de riesgos de IA de NIST ofrece una estructura voluntaria para reflexionar sobre riesgos; una lista breve de marketing no certifica su cumplimiento. Suprara puede apoyar una revisión limitada de página, pero no sustituye el criterio factual, la evaluación especializada ni la aprobación de una campaña.

Qué poner en práctica

  • Revisa afirmaciones con fuentes originales, no con confianza aparente.
  • Identifica quién puede detener la publicación.
  • Comprueba la versión publicada después de aprobar el borrador.

Aplica lo aprendido

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Fuentes y lecturas complementarias

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